El autor, que prefiere mantenerse en el anonimato, no fue un hombre cómodo ni quiso serlo. No escribió para gustar, ni para convencer, ni para quedar bien. Escribió como se vive cuando ya no se finge: con rabia a veces, con ironía casi siempre, con una honestidad que incomoda porque no se protege detrás de teorías ni de consignas. Aquí no hay personajes, hay vivencias.
Libros de JLL
Seleccionar opciones
Este producto tiene múltiples variantes. Las opciones se pueden elegir en la página de producto